Una de las siete maravillas naturales del mundo

Por Silvia Franchi.

Nos preparamos para dejar Hanói y recorrer 170 km hasta llegar al puerto que nos llevará a recorrer la Bahía de Ha-Long, que desde 1994 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y una de las siete maravillas naturales del mundo por sus vistas panorámicas espectaculares y sorprendentes, además de otros tesoros tanto naturales como culturales que iremos descubriendo en dos días de navegación.

El viaje por ruta es agradable, se atraviesan pequeñas ciudades de estilo francés y vietnamita. Debemos confiar en nuestro conductor, ya que el tráfico es caótico, todos los coches van a velocidad y las reglas de tránsito no se respetan, aunque no hay accidentes, fenómeno curioso.

Llegamos al puerto y nos embarcaremos en un barco de pasajeros realizado en maderas robustas, bastante antiguo pero en perfectas condiciones de mantenimiento; los camarotes son amplios, impecables, limpios y muy cuidados. La tripulación nos recibirá con amabilidad y sonrisas de bienvenida.

Nuestro barco, el Galaxy Premium, consta de un nivel inferior en el que se encuentran los camarotes, en el próximo nivel hay un sector de camarotes y un comedor amplio y lugar de entretenimiento. En la parte superior se encuentra el espacio al aire libre, desde donde podremos admirar paisajes maravillosos, o descansar en cómodos sillones.

La Bahía de Ha-Long se encuentra en un golfo y cubre una superficie de agua de 1.500 kilómetros cuadrados. Descubriremos formaciones rocosas del periodo Cárstico e islas de distintos tamaños y formas. Al comenzar el recorrido no dejaremos de asombrarnos y los disparadores de nuestras cámaras nos dejarán su testimonio minuto a minuto.

Continuando nuestra travesía nos encontraremos con casas flotantes, sostenidas por tambores. Allí se abastecen las embarcaciones de lo que pudieran necesitar.

Almorzamos a bordo apetitosas comidas: sopa de arroz, arrolladitos de verdura, pescado, vegetales al vapor, acompañados de agua o té verde. Luego frutas de postre.

Vamos a descender para hacer un recorrido en balsa o kayak y atravesar una formación caprichosa de la naturaleza que disfrutaremos intensamente. Es una cueva que sale a otro espacio abierto.

La balsa estará a cargo de una mujer, es decir que hablamos de igualdad de género.

Muchos elegirán dar el paseo en kayak, que no reviste ningún peligro porque la profundidad del agua no supera los 80 cm.

Al atravesar la formación cavernosa nos encontraremos con un nuevo espacio abierto que nos sorprenderá.

Regresamos al barco acompañados por nuestro guía y tomaremos un momento de relax para darnos una ducha y luego cenar. El grupo de turistas es de máximo 20 personas, y durante el día se irá formando un clima amistoso y alegre.

Luego de la cena, karaoke para los que quieran divertirse, y otros entretenimientos como formar figuras con las servilletas, aves, conejos, la ópera de Sidney, etc. No hay tiempo para aburrirse. Terminado el día, disfrutaremos de la paz de la noche en medio de ese paisaje sereno y maravilloso.

Al día siguiente desayunamos y partimos hacia una nueva aventura. Pequeñas embarcaciones nos conducirán a unas cuevas, con formaciones de estalactitas y estalagmitas, cuidadosamente presentadas con buena iluminación.

Nos ampara nuestro guía en todo momento.

Tomamos un camino en ascenso y al salir de la cueva nos encontraremos con un paisaje panorámico bellísimo.

Descenderemos por una escalera y nos esperan las vendedoras de perlas, frutos de mar y pesca del día.

Regresamos al barco y antes de almorzar tomaremos una clase de cocina vietnamita, en la que prepararemos nuestros propios arrolladitos de verduras. Las mesas se comparten entre los turistas y el grupo ya está consolidado de manera muy amistosa. Los turistas vienen de muchos países a visitar Vietnam, en este grupo participaron visitantes de Noruega, Australia, Estados Unidos, España, Dinamarca, Sudáfrica y Argentina.

Después de almorzar, emprenderemos el regreso a puerto, con la inmensa satisfacción de haber conocido un lugar único en el mundo y llevarnos los mejores recuerdos.

Adiós amigos.