Luego de disfrutar a pleno la Bahía de Ha-Long regresamos a Hanói para recoger nuestro equipaje y tomar un vuelo rumbo al Sur, hacia la ciudad de Ho Chi Minh, ex Saigón. La línea aérea  Vietnamita ofrece un buen servicio aunque las demoras en los vuelos son muy comunes. 

La partida hacia otra región nos invita a conocer algo de la historia de Vietnam durante el siglo XX, cargada de guerras en búsqueda de la independencia y otras internas entre el Norte y el Sur del país, que terminarán con la reunificación de ambas  regiones después de la invasión y ataque permanente de Estados Unidos, desde 1964 hasta su retiro en 1975. El gobierno norteamericano quería acabar con Vietnam, destruirlo completamente, para que no avance el comunismo.  La guerra produjo enormes pérdidas para ambos países y las consecuencias fueron devastadoras.

Hoy Vietnam del Norte es la República Democrática de Vietnam, que antes fue un estado socialista fundado por Ho Chi Minh en Hanói en 1945, cuando se retiraron las fuerzas japonesas de la Indochina Francesa al final de la Segunda Guerra Mundial. Los franceses  se retiraron definitivamente de Vietnam en 1954, después de abdicar en la guerra de Indochina. Vietnam quedó dividido en dos estados: Vietnam del Norte, de raigambre comunista, aliado con China y Rusia,  y Vietnam del Sur, inclinado al capitalismo y aliado con Estados Unidos. Se forma un ejército de lucha, autodenominado Vietcong, originado en el Norte aunque luego sus miembros se dispersaron por todo el territorio en búsqueda de un cambio. El Norte quería unificar las dos regiones y conformar un Estado Socialista, razón por la cual interviene Estados Unidos a favor del Sur, lo que lleva a la aterradora Guerra de Vietnam. Después de cruentas luchas en 1975 cae Saigón, se impone la victoria comunista del Norte y se unifican en la nueva República Socialista de Vietnam.

La prolongada contienda acabó con la vida de millones de personas, más civiles que militares y dejó una enseñanza a la Humanidad de lo que representan las guerras, la catástrofe, pueblos diezmados y desmoralizados, que renacerán de las cenizas. Si pensamos cómo se reconstruyó Vietnam, podemos ver la inconmensurable fortaleza humana que hizo posible la supervivencia. Tendremos testimonios fehacientes cuando visitemos el Museo de los Vestigios de la Guerra de Vietnam.

El recorrido en city tour por Ho Chi Minh abarcará los sitios más emblemáticos, comenzando con la visita al  Palacio de la Reunificación (Norte y Sur).

Este Palacio es visitado no solo por turistas sino por escolares, en donde conocerán su historia palmo a palmo.

Actualmente se lo denomina Palacio de la Reunificación, y antes fue el Palacio de la Independencia, hogar y lugar de trabajo del Presidente de Vietnam del Sur durante la Guerra de Vietnam. Fue el sitio oficial de la entrega del poder durante la caída de Saigón en 1975.

Entre 1863 y 1868 en el mismo predio se había erigido el Palacio Noredom de los franceses. Durante la segunda guerra mundial fue invadido por Japón. Una vez que Japón fue derrotado vuelve a ser oficina colonial de Francia. En 1954, Francia se rinde frente a Viet-Minh y retira sus tropas. El palacio queda destruido por un bombardeo y se erige el Palacio de la Independencia, que luego se convertirá en el de la Reunificación.

En 1975 un tanque de la fuerza norvietnamita derriba la puerta principal, poniendo fin a la Guerra de Vietnam. Durante ese mismo año acuerdan la Reunificación de Norte y Sur. Quien visite este país notará las grandes diferencias que aun pueden observarse entre las dos regiones. Ho Chi Minh es una ciudad enorme, bulliciosa, muy comercial y con gran cantidad de habitantes, y motos. Lejos está aquel Saigón en el que la gente se trasladaba en bicicleta.

En el Palacio de la Reunificación pueden recorrerse distintas salas de reuniones, lugares donde almorzaban los que tomaban las decisiones de Estado, con muebles sólidos y decoración vietnamita elegante.

Luego y continuando nuestro recorrido, visitaremos la Iglesia de Notre Dame, una de las pocas iglesias católicas que existen en Vietnam,  erigida por los franceses.

Desde allí nos dirigimos a la Oficina de Correos, edificio de estilo francés  diseñado por el mismo Eiffel. Además de que todavía presta servicios de correo tiene hermosas cabinas telefónicas.

Nos dirigimos al Museo de los Vestigios de la Guerra, en el que se muestra el armamento que se utilizó durante la lucha armada.

En el interior del museo se exhiben en dos pisos fotografías y objetos que muestran cómo eran los ataques,  los pequeños pueblos diezmados, millones de personas muertas salvajemente sin que pudieran defenderse, y la utilización de elementos químicos como el Agente Orange (un herbicida tóxico) que intentaba hacer desaparecer pueblos enteros, pero que fracasó parcialmente por la densidad de la selva, entonces el producto mortífero no pudo llegar con toda su fuerza. Esos elementos químicos provocaron consecuencias nefastas en las  generaciones siguientes debido a que produjo mutaciones genéticas en los habitantes,  que provocaron todo tipo de discapacidades, piernas enormes, ojos desorbitados, ceguera, malformaciones físicas y otras atrocidades (un millón o más de discapacitados).

El cartel dice que durante la Guerra de Vietnam murieron 3 millones de Vietnamitas (entre ellos 2 millones de civiles); 2 millones de personas lesionadas o heridas y 300.000 personas desaparecidas.

También se muestran los sistemas de defensa de los vietnamitas, basados en la estrategia y el ingenio, ya que no disponían del mismo armamento que tenía Estados Unidos. Prácticamente no hubo zona que no fuera bombardeada, los vietnamitas del Sur no estaban entrenados y la organización fue caótica. Algo que debe quedar en nuestra conciencia es que las guerras son inconducentes y que los daños que provocan son irreparables. 

El próximo lugar sigue en la misma dirección y nos vamos a Cu-Chi, un museo abierto en el que se muestran las estrategias de los soldados vietnamitas, entre los cuales había muchas mujeres de orientación Vietcong, dispuestos a dar su vida por la liberación. Se reproduce cómo se armaban los campamentos.

Hay numerosas figuras realizadas en cera, en las que se muestran los soldados tanto mujeres como varones con sus uniformes azules y verdes. Confeccionaban sandalias hechas del caucho de los neumáticos; una estrategia era cambiar la pisada de adelante hacia atrás para desorientar al enemigo, iban en una dirección y la pisada marcaba lo contrario, dejaba la huella al revés.

La imagen siguiente es la que muestra el refugio subterráneo cubierto de hojas que permitía salvaguardarse hasta que hayan pasado los enemigos.  Además, se muestra un pasadizo secreto, subterráneo, que puede recorrerse,  de unos 50 metros de largo; no es recomendable para quienes sufran claustrofobia porque es estrecho y falta el aire, aunque no es peligroso.

También se exhiben las cuevas subterráneas que tenían cientos de kilómetros, en las cuales los soldados y las familias podían guarecerse de los ataques y en ellas preparaban bombas, reparaban herramientas y comían o dormían. Para preparar las comidas inventaron un sistema de ventilación en el que no pudiera verse el humo que salía de la cocina, con agujeros hechos de tal forma que el humo no podía verse desde el aire.

Otra estrategia era colocar trampas mortales, con hierros que se movían cuando el enemigo caía en ella, los hierros lo perforaban y nadie podía sacarlo de allí, la muerte era lenta pero inevitable. Se pueden ver numerosas estrategias, basadas en el ingenio. En su diseño se ve la crueldad humana.}

Las conclusiones quedan para los lectores acerca de lo que significó la Guerra de Vietnam, de consecuencias nefastas para ambas partes, las muertes, las discapacidades. Para los norteamericanos aparejó un gran deterioro mental y el uso indiscriminado de drogas. En Estados Unidos construyeron muchos hospitales de veteranos  para tratar a los sobrevivientes, con los traumas que dejan las guerras, dado que lo que se vio no se borrará jamás de sus mentes. 

Los vietnamitas trabajaron enormemente para recomponerse, el país era un territorio devastado y empobrecido. Son una civilización muy laboriosa y solidaria y se ocupan mucho de los discapacitados con políticas inclusivas,  la mayoría de ellos trabajan particularmente en la confección de artesanías. Su cultura es la del trabajo y el bienestar del prójimo.