Por Silvia Franchi.

 Vietnam es un país que invita a descubrir multiplicidad de estímulos, por su historia legendaria, sus templos, sus regiones diversas, sus playas y sobre todo, conocer a sus acogedores habitantes. Norte, Centro y Sur muestran una cultura milenaria, ya que sus orígenes se remontan a 10.000 años atrás, en el neolítico, aunque se pueden comprobar testimonios recién desde hace 2.700 años. Viet Nam significa “chinos del Sur” y su territorio albergó 56 etnias,  de manera que no existe un ciudadano vietnamita puro. 

Vietnam ha luchado por su independencia durante siglos, tuvo constantes invasiones del Imperio Chino, del cual se independizó en el año 939 dC y completó su autonomía un siglo después.  Nuevamente fueron invadidos por los chinos en múltiples ocasiones, y como coronación los colonizaron los franceses  en el siglo XIX, a quienes les interesaba la producción de caucho, formando la región de Indochina. La marina francesa se apoderó de Saigón en 1859. Luego fue ocupado por los japoneses en la Segunda Guerra Mundial . El territorio se caracteriza por ser la entrada al Sudeste Asiático, un lugar estratégico que convocó a cientos de invasiones extranjeras. Aunque lo peor fue la guerra que entabló Estados Unidos en la década de 1960, querían destruir completamente este país porque había avanzado el comunismo, aliado con Rusia, y actuaron con una crueldad inconmensurablemente inhumana.

¿Cómo llegar a Vietnam?

Se puede llegar a Vietnam desde distintos países, para los argentinos será vía alguna capital europea, desde donde se tomará el vuelo con destino a Hanói, nuestro primer destino, o desde Qatar o Emiratos Árabes. Es un largo periplo y se recomienda pasar una noche en una ciudad europea para conectar al día siguiente. Llegan varias líneas aéreas vietnamitas, chinas, europeas, árabes, etc. Qatar Airways ofrece aviones de primera calidad, cómodos asientos espaciosos, con un servicio excepcional, ya que en total saliendo desde Buenos Aires volaremos durante más de 30 horas.

Es necesario obtener un visado para ingresar a Vietnam, que no se puede tramitar en Argentina porque no hay representación consular. Para ello se ingresa con una carta de invitación de la agencia de viajes elegida y luego se obtiene la visa al ingresar a Hanói, en el aeropuerto Noi Bài, trámite que llevará algo más de una hora porque habitualmente miles de turistas visitan este país. Una vez obtenido el visado en el aeropuerto y estampado en nuestro pasaporte, comenzará una experiencia única y memorable. 

Primer destino: Hanói 

Hanói es una de las capitales más antiguas del mundo, con edificios bien preservados y antiguas pagodas. 

Después de descansar por la noche, comenzaremos el nuevo día realizando el city tour que nos recogerá en el hotel con alguna demora, aunque no hay que preocuparse porque los vietnamitas siempre cumplen.

El primer punto es la visita al Museo y Mausoleo de Ho Chi Minh, el líder de la revolución comunista en Vietnam, quien abogó por su unificación y por lograr una mejor vida para su pueblo, comenzando por la educación. En Hanói es venerado como “el tío Ho”. La ciudad fue cabecera de Vietnam del Norte, de raigambre comunista y antinorteamericana, antes de la unificación, mientras que el Sur prefería aliarse con Estados Unidos.

Se llega al Mausoleo atravesando hermosos y cuidados jardines, y se puede ver el cuerpo de Ho Chi Minh embalsamado, un trabajo perfecto, siguiendo las técnicas rusas que hicieron lo mismo con Lenin. No se pueden sacar fotografías.

Luego conoceremos el Palacio de Gobierno, de estilo francés colonial, y la casa que habitó Ho Chi Minh en el mismo predio, que no cuenta con ningún tipo de ostentación ya que eligió la simpleza. Es de remarcar que este líder nunca aceptó custodia y que solía caminar por los jardines para pensar y refrescar sus ideas.

Los guías turísticos nos contarán la rica historia de Vietnam con mucha dedicación y tratando de responder todas las preguntas que puedan surgir.

El próximo punto es el fabuloso Templo de la Literatura, un espacio con historias ancestrales; se lo llama así porque el Emperador deseaba rodearse de poetas que enaltecieran la cultura. Los escritores contaban con grandes privilegios dentro del palacio por considerárselos seres excepcionales. Muchos poemas están escritos en pilares de piedra, para eternizar la poesía. El palacio consiste de varios edificios, donde habitaba el Emperador y su corte, y por separado las habitaciones de los escritores.

Jóvenes artistas representan escenas de palacio y recitan poesías, vestidas con el atuendo tradicional de Vietnam.

En su interior el Palacio cuenta con decoración en colores rojo y dorado, y también laqueados en color terracota, siguiendo la tradición china imperante en épocas antiguas. Pueden verse representaciones de dragones, peces y otras figuras míticas.

Luego visitaremos una pagoda muy peculiar, que data de 1028/1054, pequeña, llamada la Pagoda de un solo pilar (“one pillar pagoda”), templo de veneración budista,  al que acuden particularmente las parejas para invocar la llegada de los hijos cuando el embarazo se hace desear. Este templo fue visitado por Nicolás Sarkozy y Carla Bruni (ex presidente de Francia y su esposa) para pedir por su anhelo de ser padres, y cuenta la leyenda que el deseo se cumplió y tuvieron una niña.

Es hora de almorzar y los restaurantes ofrecen comidas apetitosas, comenzando generalmente con una sopa, luego pescado de diversas variedades o brochets de cerdo, pollo y verduras, así como arrolladitos de verdura, siempre acompañados de arroz, que reemplaza el pan. Las comidas son livianas y muy sanas, y hasta ofrecen cubiertos occidentales para los turistas porque en Vietnam se come con palitos. Si vamos a un restaurante corriente es muy probable que no haya cubiertos occidentales porque no son amantes de los cuchillos y tenedores, entonces habrá que desarrollar la destreza de manejar los palitos.

En Hanói la gente acostumbra a comer y tomar a café a toda hora y lo hacen en las veredas; generalmente en algunas esquinas hacen un fuego y calientan café o improvisan pequeñas parrillas para hacer brochets o algún pescado o cerdo asado. También hay ollas de sopa. Viven en comunidad y pasan mucho tiempo en la calle porque las viviendas son muy pequeñas y prefieren compartir charlas con los vecinos al aire libre.

Vietnam es el segundo productor mundial de café, que exporta a todos los países asiáticos y a Europa. En Latinoamérica la industria del café la lideran Colombia y Brasil. El café es delicioso, se sirve en pequeños jarritos o pocillos, algunos con coladores y podemos traer uno de recuerdo. Las otras fuentes productivas son la producción y exportación de arroz de muchas variedades, de caucho y en otras épocas, de opio.

¡Las motos!

Tendremos que adaptarnos a la ciudad y aprender a cruzar las calles, atestadas de personas que se desplazan en moto, el medio de transporte más común de los vietnamitas. El gobierno desalienta el uso de automóviles ya que el costo es muy alto para sus ciudadanos. El problema de las motos es que generan polución y muchas personas sufren problemas respiratorios; el barbijo se utiliza desde hace mucho tiempo. Debido a este problema están avanzando a pasos agigantados en la fabricación de motos eléctricas. 

Hay pocos semáforos, de manera que simplemente hay que cruzar las calles sin pensarlo mucho, sin detenerse (detenerse puede ser fatal). El vietnamita sabe esquivar perfectamente al peatón pero no debemos titubear ni pararnos. Se puede levantar una mano que les indica que somos turistas (y que tengan piedad de nosotros). En los últimos años, las compañías japonesas Honda y Kawasaki han instalado varias plantas de fabricación de motos en todo Vietnam, de hecho hay varias en la región de Hanói. También se está desarrollando una incipiente industria automotriz, y cada día el comunismo va quedando desplazado y crecen las alianzas con países capitalistas.

En Vietnam se confecciona indumentaria de gran calidad, es la sede de fabricación de prendas deportivas  North Face, y allí pueden conseguirse a un precio normal. Sabemos que en Occidente esta indumentaria es muy costosa.

En nuestra próxima entrega, seguiremos conociendo este país inagotable. Para disfrutarlo en plenitud debemos abrir nuestra mente y experimentar un modo de vida muy diferente al nuestro. Volverás pensando que podrías vivir en Vietnam. Ellos te van a ayudar, son muy solidarios y amables, de pocas palabras. El idioma extranjero que más se habla es el inglés y algo de francés, algunos hablan español pero de cualquier manera nos vamos a entender con el idioma universal de los gestos y la mirada.