Hace 34 años Maradona convertía a los ingleses dos goles imborrables en México 86. Picardía en “la mano de Dios” y genialidad en “el gol del siglo”.

Imborrable. Hoy (lunes 22 de junio) es un nuevo aniversario de los 10 segundos más gloriosos de la carrera deportiva de Diego Armando Maradona, con su apilada frente a Inglaterra en México 1986, que se convirtió en el gol más importante del siglo en la historia de los mundiales de fútbol, y el gol de “la mano de Dios”, que marcó  cuatro minutos antes, uno de los goles más audaces y pícaros de estos torneos.

Todos rememoraron cómo Maradona recibió el pase de Héctor Enrique y comenzó a gambetear a Peter Beardsley, Peter Reid, Terry Butcher (dos veces) y Terry Fenwick, antes de dejar desairado al arquero Peter Shilton para marcar el 2 a 0 parcial en el estadio Azteca.

Desde que tocó por primera vez la pelota hasta el festejo pasaron 10 segundos, 60 metros y 6 rivales, que lo convirtieron -aun hoy- en el denominado “gol del Siglo” y lo ubican en el podio de la historia de los mundiales.

Pero, cómo fue: transcurría el minuto 55’, Maradona recibe un pase de Héctor “Negro” Enrique, le pisa el balón a 2 ingleses y arranca una carrera endiablada desde su terreno hacía el arco rival. “Yo creo que es un gol soñado, no porque lo haya hecho yo, sino por lo que representó”, destacó Diego en una entrevista.

Y durante su trayecto a la meta final, 5 ingleses (Hoddle, Reid, Sansom, Butcher, Fenwick) quedaron como conos de entrenamientos y solo pudieron observar la dorsal del “10” acercarse al arquero Shilton, que igualmente fue burlado por el genio del fútbol mundial.

“Tengo la suerte de encarar y ver a los ingleses impotentes por no poder pararme, no podían llegar a la pelota. Cuando voy a patear lo veo a Shilton taparme todo el arco. Entonces le amago, la juego cortita y el arquero queda a mitad de camino y la empujo. Luego de sentir un patadón en el tobillo, pero la alegría era tanta que no me dolió en ese momento”, rememora su gol Maradona.

Pero lo cierto es que el “Negro”, quien “asistió” a Diego segundos antes del gol y que en forma irónica muchas veces recordó que si no hubiese sido por el pase el “astro” no podría haber concretado el “gol de siglo”, también dio su versión: “Después de mi pase, que tuve la suerte de dárselo, Diego recibió, giró y encaró. Yo sabía que terminaba en gol porque no había forma de pararlo. Los ingleses querían pegarle patadas pero cuando se la tiraban, ya no estaba más. Fue el mejor de la historia de los mundiales”, recordó Enrique.

“Fue un partido duro que se definió con dos genialidades de Maradona”, concluyó.