El próximo 10 de mayo serán las elecciones gremiales del Sindicato de Trabajadores Municipales de Berisso (STMB), que por primera vez en 30 años contará con otra alternativa para la conducción. En exclusiva para Ciudad Capital, entrevistamos a los referentes más importantes de esta nueva agrupación, que irrumpe en el escenario político “en busca de la renovación”: hablamos de Alicia Rodríguez, candidata a Secretaria General y Pablo Cabrera, candidato a Secretario Adjunto por la “8Once”.

Por Juan Martín Rodríguez Butta.

Ella es empleada municipal hace 40 años y actualmente se desempeña en la Secretaría de Producción. Por su parte, él trabaja hace varios años en la Oficina de Colectividades y Políticas Migratorias. La mañana de hoy nos reunimos en la Dependencia de la Avenida Montevideo y Nueva York, donde funciona esa oficina.

DCC – ¿Cómo vivieron desde la agrupación la aprobación de lista por parte de la Junta Electoral el martes pasado?

A.R. – Bueno, para nosotros, los trabajadores integrantes de la “8Once” (el 8 de noviembre es el día del empleado municipal de Berisso) realmente es una misión cumplida. Nos hemos juntado los distintos compañeros de distintos sectores del municipio, con una expectativa, con una ilusión, que era armar una lista que pudiera competir en las próximas elecciones del sindicato. Estábamos con muchas ganas de trabajar y modificar algunas cosas. A partir de ahí, democráticamente invitamos a distintos sectores y compañeros a participar. No se fue con una lista directamente, sino que invitamos, convocamos, a que cada uno contara su experiencia desde su lugar de trabajo, y en base a eso armamos una lista. Para nosotros es algo muy lindo. Hay compañeros con mucha trayectoria dentro del municipio, muchas compañeras y compañeros que son nuevos, así que hay una feliz mezcla de edades y de experiencia. Realmente vivimos como algo histórico la oficialización de la lista. El día que nos juntamos casi todos en el Parque Cívico, antes de ratificar la firma en la Junta Electoral, nos reconocimos, nos vimos, hablamos desde los distintos sectores y lo vivimos como algo inédito. Nos juntamos y fuimos todos juntos a ratificar la firma. Ese fue el festejo por anticipado. Estábamos muy contentos. Y a partir de ahí, una vez que se oficializó, ya estuvimos en la pelea sana de presentarnos como una alternativa para nuestras compañeras y compañeros, con distintos temas que hemos tratado en las reuniones que tenemos. Cada uno fue anotando qué veía en su lugar de trabajo, que veía que le pasaba a otros compañeros, así que organizamos una plataforma muy sintética. Somos un grupo de compañeras y compañeros, la “8once”, pero va más allá de los que pertenecemos a la lista.

DCC – En el sentido de lo que venís comentando, ¿cómo surgió la idea de formar un espacio alternativo respecto de la actual conducción?

P.C. – Nosotros como grupo de compañeros, algunos con experiencia laboral de muchos años y otros desde hace poco, teníamos ganas de ver un cambio, generar algo nuevo. En agosto del año pasado nos acercamos a la actual conducción y ellos también se acercaron a un grupo de compañeros, diciéndoles que nos interesaba participar del gremio. Nos invitaron a participar. Mantuvimos charlas y después no se dio el encuentro por distintas circunstancias, entonces decidimos armar una agrupación y competir. Cuando armamos la agrupación éramos 16, 17 personas. Ahí nació la “8Once” y empezó a crecer hasta que nos conformamos como una lista. Nace de ahí, de un desencuentro con la actual gestión, y por distintos temas decidimos tomar otro camino.

DCC – ¿Eran diferencias profundas o cuestiones más superficiales, particulares?

P.C. – Por cuestiones particulares. Pasó algo que a nosotros no nos gustó como agrupación. Hubo algo que no le hizo bien a la institución y decidimos tomar otro camino.

DCC – ¿Es algo interno o algo que se puede comentar?

P.C. – Fue algo público, pero nosotros preferimos no hablar de ese tema. Es de público conocimiento, pero nosotros apostamos a la institución y no a las personas. Pero bueno, a veces las consecuencias de los actos de las personas hacen mal a la institución, por eso nosotros decidimos separarnos y generar lo que es hoy la “8Once”.

DCC – Desde la página de Facebook de la organización, ustedes plantean que hace falta mayor pluralidad de voces dentro del sindicato. ¿Eso tiene que ver con adquirir una identidad política no tan cercana al PJ y al peronismo o es por otros motivos?

A.R. – Nosotros cuando comenzamos a juntarnos como agrupación, empezamos a mirarnos y pensarnos integrando una lista como para ser una alternativa. Desde el principio salió que teníamos que construir un espacio absolutamente gremial, independientemente de que varios miembros de la lista puedan tener una militancia por fuera. Este espacio va a ser puramente de política gremial, porque si nosotros no empezamos de a poco entre todos a trabajar eso, hay muchas compañeras y compañeros que se quedan afuera. Nosotros hablamos de la inclusión de esa manera, para ser lo más abiertos posible. Uno de los primeros temas fue ese: si hacemos una propuesta nuestra, que sea un sindicato que trabaje políticas gremiales, para que sea inclusivo, porque sino alguna compañera o compañero no se siente representado. Lo que queremos es tratar de representar a la mayor cantidad, lo mejor posible. Y esta cosa de cambiar no sólo es eso, sino también desde la participación de las mujeres. Hemos acompañado, pero las mujeres no estuvimos en los lugares de decisión: en paritarias, gestión con el Ministerio de Trabajo, digo, en lo diario. Y hay que hacerlo no porque quede bien, porque es moda, sino porque son lugares que nos corresponde y nosotras, este grupo de mujeres, hemos decidido tomar esos espacios, porque tenemos otra mirada, porque somos complementarias. Basta de esperar a que las decisiones las tomen los cuatro o cinco compañeros que están arriba y las mujeres haciendo el aguante abajo. Nosotras somos parte de esa mesa chica, porque somos muchas trabajadoras y porque son lugares de decisión donde tenemos que estar.

P.C. – Más allá de que todos somos militantes, hay distintos partidos dentro de la agrupación. También decidimos como trabajadores municipales que si tenemos la oportunidad de llegar al gremio, el primer día vamos a renunciar. Aquel que tenga la suerte de ocupar un cargo a nivel municipal, provincial o nacional, debe dejar el sindicato. O sea, no le cerramos el camino a nadie, porque los municipales siempre estuvimos vinculados a la gestión de una u otra manera; pero esta vez nuestra política va a ser política gremial, entonces aquel compañero que decida tomar otro camino va a tener que dejar el sindicato y dejar el espacio a otro compañero que esté en la lista. También creo que habíamos dicho que vamos a firmar un acta todos, donde decimos que si tenemos la oportunidad de ejercer un cargo público, dejamos el sindicato porque no podemos ser las dos cosas. Como tomamos esa bandera de hacer política gremial, la vamos a defender y creemos que la mejor manera es dejar las cosas bien en claro. Ayer escuché decir a unos compañeros que “la lista es de este partido o de aquel otro referente político”; la lista es de los trabajadores. La única bandera que va a tener esta lista es la de los trabajadores. Podremos tener relaciones dentro de la comunidad, en el ámbito político de la ciudad, pero esta lista no es más que la de los trabajadores. Nuestros compañeros reclaman por capacitación, representación, presencia, contención, mejorar su sueldo, su estabilidad laboral, su categoría.

DCC – Respecto de las medidas de fuerza que ha tomado la actual conducción del STMB, ¿están de acuerdo con todas o también hay ciertas discrepancias al respecto?

P.C. – Nosotros compartimos la lucha porque nos beneficia a todos.

A.R. – Es más, participamos, fuimos a la marcha, hicimos la movilización con todos los compañeros porque la lucha es de todos.

DCC – ¿Qué opinan de los dichos del concejal oficialista José Méndez, quien dijo el miércoles en la Sesión del Concejo Deliberante que los trabajadores “toman de rehenes” a los vecinos y vecinas cuando retienen sus tareas de recolección?

A.R. – Realmente son dichos lamentables de un concejal, en todo sentido. Lo digo como trabajadora y como vecina de esta querida ciudad de Berisso. Me parece que son dichos que no tienen que ver con la realidad. Lo que muestra para mí es que intenta cambiar el eje de lo que son las necesidades que estamos pasando. Me parece lamentable, realmente, exponer públicamente los sueldos de compañeros municipales de la recolección, buscando dividir. Es triste, sobre todo porque es un concejal radical, siendo el radicalismo un partido históricamente democrático, así que no me deja de producir asombro, tristeza y enojo también, obviamente. Nosotros no tenemos de rehenes a los vecinos; en última instancia, cuando se pelean las paritarias, cuando las ofertas del ejecutivo no coinciden con lo que nos está pasando en la realidad económica, eso es tenernos de rehenes a los trabajadores. Una trabajadora que tiene dos niños y tiene que alquilar, ¿dónde le queda el sueldo? Eso es el ejecutivo teniéndonos de rehenes a los trabajadores, ofreciendo aumentos que son irrisorios. Nosotros también somos vecinos. Es ilógico pensar eso, pero bueno, esa mirada a mí no deja de ponerme triste, porque son representantes nuestros.

DCC – Es coherente con la línea argumental del oficialismo, tanto local como nacional, cuando plantea por ejemplo que “los docentes toman de rehenes a los chicos”.

P.C. – Es el mismo discurso para todos, pero ellos no se preguntan a qué mes llega un compañero municipal con el sueldo que tiene. El otro día nos preguntaban en un programa de radio: “¿Ustedes calculan a qué día llega el empleado municipal con el sueldo que percibe?”. Y le digo: “Si te cuento, hay compañeros que están muy pero muy lejos de llegar a fin de mes”.

A.R. – Es una realidad que nos excede también a nosotros. Nos excede como trabajadores. Eso está pasando en un montón de lugares, donde los trabajadores son suspendidos, echados, o les reducen el sueldo. Me parece también que como sindicato tenemos que empezar la lucha de los otros trabajadores, porque es momento de acciones colectivas. Con lo individual no vamos. Son momentos difíciles para todos los que trabajamos y dependemos de un sueldo. Es la realidad que nos imponen.

DCC – En ese sentido, ¿qué opinan de la última oferta salarial – del 23,9% en dos cuotas – que hizo el intendente Jorge Nedela?

P.C. – El ofrecimiento no alcanza a cubrir ni siquiera lo que quedó pendiente del año pasado. Tendríamos que empezar a hablar por lo que quedó pendiente de 2018, porque estamos 26 puntos abajo. Después nos tendríamos que sentar a hablar para lo que es de este año. Creo que si vamos por ese camino de empezar a conversar por lo que quedó pendiente y después dialogar por lo que es el 2019 – el panorama no es muy bueno -, ahí sí se podría avanzar. Pero mientras sigan ofreciendo esto, nos van a tener en la calle lamentablemente, porque el único camino es reclamar.

DCC – ¿Y respecto a la gestión?

P.C. – ¿Cuántos años van ya de gestión? ¿Más de tres? Si me preguntás si nosotros vimos el cambio que prometieron, por ahí sí en la ciudad, en algunas cosas, pero nosotros como trabajadores volvimos 20 años para atrás. Y lo triste es que nos vinieron a dividir.

A.R. – Vienen a separarnos justamente ahí: en la lucha.

DCC – Una pregunta para Alicia: ¿Cómo vive el ser mujer, siendo candidata a Secretaria General, en un “mundo” sindical ocupado mayormente por varones?

A.R. – Es una experiencia, un camino para recorrer absolutamente nuevo. Lo estoy descubriendo. Yo soy una empleada municipal hace 40 años. Para mí es un recorrido nuevo el gremial. Siempre he participado y he sido absolutamente verticalista con las decisiones del sindicato, pero es un camino a recorrer. Yo no me imaginaba a esta altura con la experiencia de 40 años de servicio y trabajo, poder estar encabezando una lista. Me parece que esto también indica algo de todos los que integramos la “8Once”: la presencia de las mujeres en lugares decisivos. Yo hago mucho hincapié en eso, en la presencia de las mujeres en los sindicatos. En la política partidaria y en la política gremial a las mujeres siempre nos ha costado más acomodarnos y conseguir el lugar. Los compañeros tienen que acostumbrarse a ceder espacios, desde el mejor lugar, no pensando que una se los quita, sino desde el lugar de enriquecernos con la mirada y la opinión del otro. Es difícil para la mujer, ya lo sabemos, pero tenemos una lista integrada por mujeres, en variedad de edades y experiencias. Ayer nos juntamos para trabajar con temas de género. El espacio de la Secretaría de la Mujer es absolutamente nuestro, de las mujeres. Lo tenemos que construir con nuestra mirada. Quizá cueste, pero estamos muy bien acompañadas. Tenemos que acomodarnos a este protagonismo, independientemente de quién vaya en la lista. Las mujeres tenemos que ocupar esos lugares; somos el 40% del padrón municipal del sindicato, así que lo vamos a hacer. Somos una lista con mucha mezcla, y eso enriquece. Uno aprende de los chicos más jóvenes, tienen otra energía.

DCC – ¿Cómo surge esta idea de que sea una mujer la candidata y que particularmente seas vos?

A.R. – Nos presentamos a los lugares de trabajo que pudimos y fuimos invitando a participar de las reuniones, o sea, no fuimos con una lista conformada. Hay cosas que se dan naturalmente; se lanzó mi nombre, el de Pablo y se llegó democráticamente a esta decisión. Para mí, y lo digo sinceramente, si pensamos que el Secretario General y el Adjunto son los que resuelven el tema de todos los trabajadores, vamos mal. Si no consideramos que somos un grupo que formamos una lista con distintas secretarías, siendo vocales, ocupando distintos puestos, y si no tenemos en cuenta que hay que hacerlo entre todos, vamos por mal camino. Y si no pensamos que también este grupo y el sindicato tiene que estar integrado por todos los trabajadores, entonces no entendimos nada. Es mentira que la lucha la ganan las dos personas que encabezan el sindicato. Me parece histórico que una mujer sea candidata, como histórico es que se presente otra lista, independientemente de quién gane.

P.C. – Vos preguntás por qué una secretaria mujer, y mi respuesta para este tema es: la lista la integran 51 personas. Alicia, mujer, candidata a Secretaria General, no está sola. Son 24 mujeres que integran la lista. Para mí son 24 Secretarias Generales, y del otro lado estamos nosotros, los varones, que si no estamos juntos en esta lucha, no ganamos. Los problemas que tienen los trabajadores son los mismos que los de las trabajadoras; acá somos todos iguales, con un sólo objetivo: mejorar la calidad de vida de los compañeros. Queremos volver a ver sonreír al trabajador municipal, que hoy no está pasando un buen momento. Queremos que se sientan bien, representados. Esa es la definición para mí de por qué una secretaria. Somos una lista integrada por 24 mujeres y 27 hombres.

DCC – Para finalizar, ¿cuáles son sus expectativas para las próximas elecciones gremiales del 10 de mayo?

A.R. – Estamos muy contentos con el hecho de participar. Ese es el primer paso y es muy importante: participar en una elección, con la posibilidad de que haya dos listas para elegir. Vamos a visitar a nuestros compañeros y compañeras, mostrando lo que pensamos que hay que modificar, siempre hablando de todos, no desde la comisión directiva. Las expectativas son buenas, porque estamos recorriendo un camino que hemos decidido recorrer, que nos entusiasma, nos gusta, así que vamos con las mejores expectativas. Los compañeros en definitiva cuando sea la elección van a elegir, y será lo mejor para todos. Vamos con las mejores ganas y tratando de que sea algo colectivo, que todos nos sintamos partícipes de este sindicato y que sea nuestra casa, nuestro lugar de pertenencia como trabajadores y afiliados al sindicato. Así que las expectativas son las mejores, porque vamos a participar de una elección: histórico. Así que desde ese lugar, el de la democracia sindical, es el mejor. Después cada compañero verá, pero nosotros estamos con muchas ganas, con alegría, que me parece que se nota.

P.C. – Lo bueno es que el compañero va a poder elegir. Ojalá todos entiendan que es el momento de votar. Todos somos el sindicato. Nosotros aportamos todos como trabajadores municipales, pero no nos podemos quedar solamente en eso. Hay que tratar de cambiar lo que está mal o lo que no nos gusta, entonces creo que la mejor manera es votando y comprometiéndose. No sirve no votar, cuando a vos te están descontando del sueldo para que te representen. Hace 30 años que hay una única lista. Hoy tenés la opción.