Primera parte: endeudamiento y desindustrialización en la provincia de Buenos Aires.

Por Sebastian Spinosi, Licenciado en Comercio Internacional (Universidad de La Matanza)

Los datos que elaboró el Indec, son alarmantes. La importación de bienes de consumo aumentó un 23% con respecto al 2015. La industria textil está en una situación crítica, Durante el 2016 hubo, según el Indec,  3.345 despidos y 11.720 suspensiones.  También la industria del calzado se ve seriamente afectada. Según los números de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado, el año pasado se perdieron 3500 empleos en el sector a raíz de la caída en las ventas del orden del 25% y el aumento de las importaciones.

El conjunto de las decisiones tomadas por Mauricio Macri y sus Ministros están generando un genocidio industrial; y en Buenos Aires sucede algo muy similar. La provincia NO TIENE MINISTRO DE PRODUCCIÓN y produce el 53% del PBI Industrial Argentino. ¿Qué clase de gestión, cuando prometió transformaciones inmensas y superadoras en materia industrial, deja acéfalo un ministerio tan importante para la generación de empleo?, ¿Será culpa de la herencia recibida? La pesada herencia dejó en la Provincia 73 sectores y parques industriales activos, en crecimiento y 25 más en construcción con estudio de impacto ambiental pendiente de aprobación. Esto no es ineptitud de parte de la Gobernadora, es el plan de Gobierno.

Mucho se ha hablado de que si la provincia de Buenos Aires está fundida o no. Hagamos un breve análisis: La Gobernadora Vidal, fue a EEUU en busca de financiación para obras en el Río Salado. Le otorgaron u$d 380 Millones. Si sumamos la deuda de u$d 1.250 millones que tomó hace unos meses, a una tasa del 9,125%, a través de Citigroup, HSBC y JP Morgan, más la emisión de los bonos a 3 y 10 años por un monto total de u$s 1.000 millones en junio, sumamos u$d 2630 Millones. Lo que no entiendo, y no me cierra por ningún lado, es lo siguiente: ¿como puede ser que la Provincia esté fundida y al mismo tiempo le otorguen esa cantidad de dinero?, ¿qué números y avales les presentaron a los financistas para que le otorguen esa cantidad de dinero?, ¿cómo va a pagar los intereses de semejante deuda y al mismo tiempo pagarle y aumentarle el sueldo a los empleados públicos? Mientras tanto el presupuesto 2017 para educación se ajusta un 3,2% ($16500 millones) y Defensoría del pueblo casi 50% ($ 221 millones).

Tanto la Nación como las provincias tuvieron que recurrir al sistema financiero internacional para solventar gastos corrientes. Durante el 2016 la Argentina tomó deuda por u$d 47.820 Millones. Este monto a pagar es un gran problema para el desarrollo industrial, porque no se usaron para obras de infraestructura, ni para el crecimiento de la capacidad instalada, si no para pagarle a los Fondos buitres, solventar la fuga de capitales que en el 2016 ascendió a u$d14.662 millones (datos CEPA). También recordemos que a principios del 2016 se realizó un nuevo Megacanje, en donde el Banco Central le vendió a fondos de inversión y a bancos internacionales los bonos o letras de cambio que el Estado Nacional emitió y vendió a dicho banco. Esta deuda era intra sector, EN PESOS, ósea que el ESTADO LE DEBÍA AL ESTADO, y con este canje, la deuda pasa a ser del sector privado internacional pero en DOLARES. Vuelve el FMI: si ese que le ordenó a Menem la entrega del país al sector privado y después le ordeno a De la Rua y a su Ministra de Trabajo,  actual jefa de la cartera de Seguridad, Patricia Bulrich, que le quitara el 13% a los jubilados. Los mismos que presionaron para que se privaticen la inmensa mayoría de las empresas públicas, los mismos que auditaban nuestras cuentas y si a los bancos no le cerraban los números obligaban a que nos sigamos endeudando para salvar a los Bancos privados

Este modelo económico nos está llevando nuevamente a una severa crisis social. Es un genocidio industrial y. el papel de los sindicatos es determinante, ya que ahí es donde el gobierno apunta. Para que este proyecto económico prospere se necesita trabajadores sumisos, con miedo y pobres.  Y que quede claro, acá está en discusión la distribución del ingreso, que si lo traducimos al criollo sería la porción de la torta que le toca al empresario y la porción que le toca a los trabajadores, que somos nosotros..