Por decisión mayoritaria, el máximo Tribunal penal rechazó un recurso de su defensa y dejó firme al juez de Dolores al frente de la causa por presunto espionaje. Guiño a la Cámara Federal de Mar del Plata que puede sellar la suerte del fiscal a cargo del caso de los “cuadernos”.

La Cámara Federal de Casación Penal rechazó un recurso de queja del fiscal federal Carlos Stornelli, con lo cual quedó firme un fallo que confirmó al juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla, al frente de la causa en la que se lo investiga por supuesto espionaje ilegal. La decisión, previsible, del máximo Tribunal penal dejó más complicado al funcionario, declarado en rebeldía por la Justicia por negarse a presentarse a declaración indagatoria. En paralelo, el magistrado encargado de la investigación que desnudó maniobras de espionaje ilegal decidió la liberación del prefecto Marcos Antonio Luffi y dispuso su falta de mérito en la causa. Esto significa que no hubo elementos suficientes para procesarlo o sobreseerlo.

En tanto, la Sala II del máximo tribunal penal del país rechazó por “inadmisible” el recurso que presentó Stornelli, a quien Ramos Padilla declaró en “rebeldía” por faltar a cuatro citaciones a declaración indagatoria, según el fallo dado a conocer ayer, que fue dispuesto por mayoría de sus integrantes. La decisión fue de los camaristas Alejandro Slokar y Guillermo Yacobucci, con la disidencia de su compañera de sala Ángela Ledesma, quien votó por abrir el recurso de queja y escuchar a las partes, pero quedó en minoría.

Stornelli y su abogado Roberto Ribas recurrieron a Casación luego de que la Cámara Federal de Mar del Plata rechazara una recusación presentada contra Ramos Padilla, y lo confirmó en la causa.

El fiscal federal porteño, a cargo del caso cuadernos de la corrupción, apeló esta decisión mediante un recurso que fue rechazado por el Tribunal de Apelaciones marplatense, y entonces fue en queja directa a Casación.

El máximo tribunal penal, con sede en Comodoro Py 2002, rechazó el planteo por inadmisible y quedó firme así la decisión de la Cámara Federal de Mar del Plata, que avaló a Ramos Padilla.

En la investigación está detenido con prisión preventiva el falso abogado Marcelo D’Alessio, acusado de liderar una asociación ilícita que cometía espionaje ilegal y extorsionaba a sus víctimas a cambio de no involucrarlas en causas judiciales. Junto a el, dos expolicías bonaerenses y un exespía de la Agencia Federal de Inteligencia quedaron involucrados. Stornelli quedó imputado en el caso a raíz de su vínculo con D’Alessio y una denuncia que aludió a un intento de extorsión en el marco de la causa por los cuadernos de la corrupción, además de encargos diversos para realizar tareas parajudiciales en causas penales, comportamiento ilegal por parte de un integrante de la Justicia. La decisión de ayer de Casación fue un nuevo revés para la situación de Stornelli que ya recibió señales adversas de la Cámara de Mar del Plata, de la Corte y de los propios fiscales sobre la situación que afronta. Se espera que en los próximos días, sea ese tribunal marplatense el que disponga la continuidad de Ramos Padilla y rechace el planteo de incompetencia para que todo el caso pase a los tribunales de Comodoro Py.

Ayer, también se presentó a indagatoria ante el juez el fiscal Juan Ignacio Bidone, que no fue aceptado como “arrepentido” en el expediente y que debió declarar en indagatoria. Allí repitió gran parte de lo que ya había confesado sobre la provisión de datos reservados al falso abogado D´Alessio que sirvieron a varias de las extorsiones investigadas.

El juez a cargo de la causa dispuso ayer la liberación de Liuzzi quien negó haber extraído información que aparecía bajo su nombre de usuario de Prefectura Naval, tras peritar su computadora y verificar el origen de 1500 documentos que aparecían recabados bajo su nombre de usuario. Liuffi estaba detenido desde el 9 de abril en el penal de Marcos Paz luego de haber sido apresado en el edificio Guardacostas, pero la Justicia entendió que no había elementos relacionados al accionar del falso abogado en su poder.

“No es posible identificar, de manera inequívoca o indubitable, si en cualquier máquina, un documento de ofimática, word o excel, fue creado por determinada máquina”. Esto significa que no pudo saberse su origen. “No ha permitido corroborar con un grado mayor de probabilidad aquellas sospechas iniciales que se habían ido recabando acerca de la posible participación de Luffi en la asociación ilícita investigada”, indicó el juez.