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Years and years: el mundo que construimos

Years and years: el mundo que construimos

 Te contamos las razones de por qué no hay que perderse esta mini serie británica que presenta un futuro distópico no tan lejano.

Por Maximiliano Muñoz.

Luego del éxito y la lluvia de buenas críticas que recibió Chernobyl, HBO sigue a la carga, y el mes pasado ha traído otra miniserie que puede meterse dentro de las mejores del año. Hablamos de Years and years, una serie producida por la BBC, transmitida en Reino Unido por dicha cadena en mayo, y mundialmente lanzada por HBO a fines de junio. Es una historia creada y escrita por Russell T. Davies quien es conocido como un experimentado guionista, especialmente en la televisión británica, y quien ha participado en series como Queer as Folk y en el renacimiento de Dr. Who.

Esta serie nos presenta en seis episodios de una hora, a los Lyon, una familia británica moderna. Comenzando por el 2019, la historia avanza capítulo tras capítulo mientras atraviesa distintos momentos del futuro. Así, Davies aborda el género de las distopías, mostrando una sociedad que a pesar de los avances científicos y de la tecnología, su futuro es uno política y económicamente caótico. Pero a diferencia de otras producciones, Years and Years pone su tope tan sólo quince años en el futuro, por lo que su distopía se centra en hechos que hoy en día se debaten.

Una distopía más realista

Todo arranca en la actualidad, cuando desde la televisión se presenta a Vivienne Rook -interpretada por Emma Thompson-, una empresaria con aspiraciones políticas y ningún pelo en la lengua a la hora de expresar sus posturas, cuyas declaraciones de índole nacionalistas empiezan a dar que hablar en la opinión pública. Pero Rook no tiene peso político, ni siquiera un partido que la apoye pero, poco a poco, la situación local e internacional le van ir dando más y más espacio . Es obvio que el personaje de Thompson es una clara sátira a figuras políticas que en nuestros días están teniendo más lugar y voz, teniendo como principal musa a Donald Trump.

Luego de un salto de cinco años en los primeros minutos del episodio, se nos muestra en una secuencia de imágenes y noticias rápidas -algo que es característico en cada capítulo- los cambios que no sólo ha habido en Inglaterra, sino en el mundo en general. Así, Russel Davies no busca un futuro muy lejano, y parte desde las cosas que están a la vuelta de la esquina. 

Desde el viraje a la ultraderecha en Europa, la realidad del Brexit, la política xenófoba de Donald Trump, las consecuencias del calentamiento global, el peligro nuclear y la radiación, la guerra comercial entre Norteamérica y China, la pérdida de mano de obra debido a la automatización de empleos, el avance de la tecnología y de la desigualdad social, la crisis de refugiados, falta de medicamentos, y hasta el simple hecho de que las mariposas ya no existan debido a los cambios climáticos, son temas de partida y el camino por el que esta distopía transita.

Así, Russell Davies logra adentrar al público en una historia que fácilmente puede ser imaginada y que la cercanía más palpable, a diferencia de otras premisas de la ciencia ficción, es la que en verdad causa terror. Por lo tanto, la mirada negativa sobre una sociedad que avanza tecnológicamente pero se retrasa humanisticamente, es una clara posición que se busca poner sobre los espectadores. Pero lo fabuloso de la serie, es que esto lo logra generar en un equilibrio entre lo macro y lo micro, pasando así a otro de los factores de su éxito.

La cercanía con los personajes

Sin dudas, uno de los puntos principales de la serie es su carga dramática que pone foco en el seno de una familia. Es cierto que la sociedad británica lejos está de ser una igual a la latinoamericana, o en nuestro caso, a la argentina; pero las situaciones y problemáticas que viven son en su mayoría universales, por lo que el sentimiento de identidad con uno o más miembros es fácil de alcanzar.

El primer episodio nos adentra rápido en los personajes. Los Lyon se componen por cuatro hermanos: Stephen -Rory Kinnear-, esposo de Celeste -T’Nia Miller- y padre de dos hijas adolescentes. Daniel -Russell Tovey-, un funcionario de Hacienda emparejado con Ralph -Dino Fetscher-, un maestro de escuela. Edith -Jessica Hynes-, activista política que viaja por el mundo en busca de causas nobles; y Rosie -Ruth Madeley-, madre soltera de dos nenes, uno de ellos recién nacido. La madre de los Lyon falleció hace años y el padre brilla por su ausencia. Así, la figura familiar principal es la abuela Muriel Deacon -Anne Reid-, quien es la que une a todo el grupo.

El drama familiar es muy variado, y siempre está atravesado por la actualidad geopolítica, económica y sociocultural. Y es que hay que tener en cuenta, que éste año comenzó la transición del Brexit en el Reino Unido, que marcará en el 2021 la separación definitiva de ésta nación con la Unión Europea, algo que cambiará radicalmente las cosas en la gran isla. Además, Davies nos adelanta desde el minuto uno, el hecho de que los Lyon son una familia que ella misma acepta que la política es algo que los atraviesa constantemente. El personaje de Stephen, sin ir más allá, es uno de los que comentan la diferencia de hace diez años, donde no le daban tanta bola a las noticias o a la actualidad. 

Así, la historia va siendo una montaña rusa de sucesos y emociones. Pasea por un drama ligero, y se detiene por momentos en la tragedia; utiliza constantemente la sátira y la crítica social es algo muy presente. Las relaciones interpersonales y familiares van alternando entre lo más básico hasta lo más complejo. La pérdida de un empleo, una infidelidad, la identidad como seres humanos o el simple hecho de la darle importancia o no a la unión familiar son cosas que atraviesan a todos los personajes.

Por esto y con mucha razón, Years and years ha sido comparada con otro drama familiar de los últimos años, como lo es This is us. Si bien, los niveles de dramatismo o hasta melodrama son variados entre una serie y la otra, ambas transcurren por una lógica muy parecida. Y sin dudas, lo más llamativo de Years and Years es la forma en la que tratan los cambios a partir de las diferencias generacionales, y cómo cada miembro de la familia se va adaptando. Desde una abuela que aprende a usar una inteligencia auxiliar -a lo Siri- hasta niños que no saben enchufar una televisión y nacen con tecnología en la mano.

Una Black Mirror de primera

Así, otro de los elementos que atraviesa constantemente a la serie es la tecnología. Los avances son constantes, y todos tienen sus pros como y contras. La serie aborda cuestiones muy interesantes siempre de la mano de la tecnología que día a día busca facilitar más nuestra existencia o hacerla más difícil.

Sin embargo, a diferencia de la antología británica Black Mirror, Years and years busca por momentos bajar las cosas a tierra, por lo que la tecnología nunca termina de alienar al ser humano. Así, los personajes logran tener muchísima más fuerza narrativa al ser más humanamente cercanos a nosotros, y no ser simplemente robots sin alma.

Aún así, esta serie logra traer muchas cosas interesantes a la mesa. Como la mayor cantidad de aplicaciones que profundizan mucho más en el día a día; la casi extinción del papel; la hiperconectividad y la nube de información; y lo más interesante, la posibilidad de que el ser humano obtenga capacidades robóticas a través de operaciones, trayendo así términos como el «transhumanismo».

El mundo que construimos

Luego de episodios donde ha pasado de todo, es el sexto quizás el de mayor impacto narrativo y dramático, teniendo dos monólogos que resumen magníficamente la esencia de la historia. El primero, dado por la matriarca de los Lyon, la abuela Muriel donde el relato es uno que intercepta y es un mensaje directo para el público, en donde la frase «es el mundo que construimos» tiene un gran peso filosófico. Aquí es cuando la crítica social que Davies busca alcanza su punto máximo. Y el segundo discurso, el que cierra la serie, es el que trata de buscarle una esperanza a todo caos por el que el mundo ha atravesado. 

Sin dudas, Years and Years puede posicionarse entre lo mejor del año. Con un guión inteligente y una estructura narrativa básica que logra mantener al espectador atrapado. Las actuaciones llevadas a una lógica más natural son un gran aporte para la identidad rápida con cada uno de los personajes.Una serie que balancea entre un drama familiar y la ciencia ficción a lo Black Mirror, atravesado siempre por la actualidad política, económica y social, que nos trae una futuro distópico a la vuelta de la esquina, y que pone al ser humano como el artífice tanto de su felicidad como de su propia desgracia.