Política

Un saludo para cumplir entre Alberto Fernández y Mauricio Macri

Un saludo para cumplir entre Alberto Fernández y Mauricio Macri

 Luego de más de dos horas en las que Mauricio Macri y Alberto Fernández buscaron profundizar la polarización con ataques, críticas y chicanas cruzadas, todas las miradas se concentraron en el saludo final de los candidatos. El clima entre los dos contendientes fue hostil a lo largo de toda la noche.

Su ubicación había sido decidida por sorteo. Macri quedó en el último atril de la derecha del escenario, a Fernández le tocó el de al lado. Sin embargo, cuando los conductores anunciaron el final del evento el líder del Frente de Todos decidió girar inmediatamente hacia su izquierda para saludar a Nicolás del Caño. Le estrechó la mano y continuó hacia Roberto Lavagna, a quien incluso abrazó. Siguió con Gómez Centurión y Espert.

Macri caminaba atrás, en el mismo orden. Primero le dio la mano a Del Caño, luego a Lavagna y a Gómez Centurión. Con todos hubo sonrisas.

Finalmente, cuando ya no quedaban más candidatos Fernández se dio vuelta y se encontró de frente con el Presidente. El saludo fue muy rápido y frío, sin beso ni palmada en el hombro. Muchos de los presentes percibieron la tensión entre ambos y murmuraron. Al igual que sucedió el domingo pasado, los detalles quedaron tapados por los otros candidatos, la transmisión oficial no pudo registrar bien el momento. Luego, todos posaron para la foto y recibieron los aplausos del público.

En el primer debate, el saludo entre Macri y Fernández también dio que hablar. El domingo pasado fue el Presidente quien se acercó y le tendió la mano a su rival.

En aquella oportunidad también se trató de un saludo distante, una mera formalidad, rodeados de los otros cuatro postulantes, cuando la mayoría de los asistentes empezaban a dejar el Paraninfo de la Universidad Nacional del Litoral.