Sociedad

Se confirmó un caso de rubéola en un paciente de 7 años, residente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, no vacunado

Se confirmó un caso de rubéola en un paciente de 7 años, residente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, no vacunado

 El mismo había presentado exantema el 8 de Mayo, junto con adenopatías, tos y catarro de vías aéreas superiores. El caso fue confirmado por serología el pasado 7/6.

Por Félix Zabaleta.

La fuente de infección aún no se sabe y se encuentran bajo seguimiento los contactos, de los cuales uno presentó una erupción compatible (su hermano).

Argentina ha logrado eliminar la circulación del virus de la rubéola gracias a la vacunación universal y gratuita. Hoy, con el surgimiento de los movimiento anti vacunas y el grave deterioro en el Área Salud a nivel gubernamental, están resurgiendo casos de enfermedades como la rubéola, que creíamos eliminadas.

La vacunación antirrubeólica es esencial, no solo para evitar la rubéola como enfermedad exantemática, sino para evitar el gravísimo síndrome de rubéola congénita, que ocurre cuando una mujer embarazada se contagia. El mismo no tiene tratamiento, e incluye manifestaciones neurológicas, cardíacas y oftalmológicas, entre otras. La única forma de prevenirlo es quitando el virus de circulación, esto es, vacunando al conjunto de la población.

El supuesto bajo el cual se basan algunos movimientos anti vacunas, es parecido a quienes miran el árbol y se pierden del bosque: observan cómo algunos sujetos no vacunados viven sin enfermar de sarampión, rubéola y muchas otras enfermedades inmunoprevenibles. La razón de esto es algo que en la Medicina llamamos “efecto rebaño”. Esto es, como muchas personas están inmunizadas, el virus no está en circulación, y como no está en circulación, las personas no vacunadas no se contagian.

Sin embargo, el “efecto rebaño” disminuye su eficacia cuando sujetos no vacunados aparecen, afectando no sólo a aquellos que no han sido vacunados sino también a aquellos que sí. Por eso, la vacunación no es un acto de protección individual, sino colectiva: al vacunarse, una persona se protege a sí misma y a quienes la rodean.

Recordamos para la población que todos los mayores de 5 años deben tener dos dosis de vacuna doble o triple viral, y los pacientes de 12 meses a 4 años, una dosis de triple viral. Asimismo, las personas nacidas antes de 1965 no requieren vacunación porque son consideradas inmunes.

El caso sospechoso de rubéola es definido: “Paciente con fiebre (temperatura axilar mayor a 38 °C) y exantema, o cualquier caso en que el profesional de salud sospeche sarampión o rubéola.”