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Los palitos de la selva, en crisis: evalúan cientos de suspensiones

Los palitos de la selva, en crisis: evalúan cientos de suspensiones

 Se suma al malestar económico que atraviesan fábricas como Nevares, Mielcitas y Arcor. Pretenden suspender a 500 trabajadores de dos fábricas.

En medio de la crisis económica que atraviesa el país, los fabricantes de golosinas no se salvan de sufrir las consecuencias y cada vez son más las que deben recurrir a ajustes y despidos para poder sobrevivir en el mercado.

Luego de que se registraran importantes dificultades en fábricas como la Mielcitas, Naranjú, Nevares y Arcor, se sumó al malestar en marcas que están bajo la responsabilidad de la empresa de alimentos Mondelez Argentina (ex Kraft).

Esta rúbrica, solicitó el pasado martes la apertura del Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) que permite despedir o suspender personal con menor costo para el empleador. Hace una semana se presentó ante Trabajo y solicitó poder suspender a 500 trabajadores en dos de sus plantas desde el 1 de diciembre hasta el 1 de junio de 2020.

Entre sus principales marcas figuran Tita, Mantecol, Rhodesia, Hall’s, Toblerone, Milkam, Oreo, Mayco, Club Social, Cerealitas, Clight, Suchard y Shot. «Mondel?»z International es el primer fabricante global de chocolates y galletitas, y el segundo productor de chicles», explica en su sitio web como carta de presentación de la empresa estadounidense.

La propuesta inicial incluía suspender por seis meses a 350 trabajadores de la planta de Pacheco donde se producen las marcas Oreo, Pepitos, Express, Variedad, galletitas Mayco, Tita, Rodhesia y alfajores Milka, Shot y Terrabusi. Sumados a 150 trabajadores más de la planta de Victoria donde se hacen las marcas Halls, Beldent, chocolates Milka y los Palitos de la selva.

El argumento en ese momento era: por una sensible baja en las ventas y una grave acumulación de stock. Incluso, aseguraba que esa medida se tomaba para evitar despidos masivos. La segunda audiencia era el miércoles 13, pero 24 horas antes de ese encuentro, la empresa presentó el PPC.

Recortes

Durante estos 180 días los trabajadores iban a percibir «el 90% de la remuneración básica y antigüedad, sin alcanzar los conceptos atados a la producción y a la presencia del personal en planta». La empresa Mondelez explicó a BAE Negocios que «se están evaluando medidas temporales en nuestras plantas para evitar medidas más extremas».

Consultada la empresa sobre la presentación del PPC, señaló: «Hay una nueva audiencia el 22 de noviembre, se siguen las conversaciones». No quisieron opinar por el PPC, sin embargo, en el acta del día surgida de la audiencia, la Secretaría de Trabajo les pidió que presenten los últimos tres balances contables que certifican que sus números están en rojo. Sin ese paso previo y con acuerdo del sindicato, no será aprobado. En el pedido de PPC explicó que tuvo una baja en la producción desde el 2015 al 2019.

La noticia se conoce en el mismo momento que salen a la luz los balances a septiembre, donde muestran que Molinos perdió $1356 millones y Arcor $2610 millones en los primeros nueve meses del año. El pedido, además, se suma a larga lista de empresas que ya pidieron el PPC: Carrefour, Coca Cola-Femsa, Minicuotas Ribeiro, Fate, Avianca, Eskabe, Grimoldi, Balcarce, entre otras. En la primera mitad del año, 68 empresas pidieron esa medida.

Para poder suspender, Mondelez explicó que era por: «la grave crisis financiera que atraviesa el país: nuestra economía está afectada por un proceso inflacionario superior al 50% anual, la suba del dólar de este último año en más del 100%, las enormes dificultades de acceder al crédito, el impacto de las exponenciales subas de las tarifas, entre otros, han afectado y retraído el mercado, por la sensible pérdida del poder adquisitivo del salario en relación a la inflación».

Sobre la situación de la empresa explicó en el escrito: «Mondelez registró en el último período una sensible baja de las ventas y una preocupante acumulación de stock de nuestros productos. Lo mismo sucede con nuestros distribuidores, lo cual hace más grave la acumulación de stock. En este año se refleja una disminución de las unidades vendidas, que se va incrementando mes a mes. La preocupante situación sin visos de solución en lo inmediato nos obliga a hacer este pedido».

Durante este año, varios fueron los fabricantes de golosinas que sufrieron la grave situación económica que atraviesa Argentina. Mielcitas y Naranjú se vieron obligadas a cerrar por el malestar que sufría la empresa Suschen. Meses después, luego de que 88 trabajadores de ambas marcas se pusieron de acuerdo, las instalaciones volvieron a funcionar como una cooperativa.

En tanto, en octubre de este año, la fabricante de golosinas panificadas y galletitas Nevares despidió a medio centenar de trabajadores en la planta de producción que opera en el partido bonaerense de Luján por «fin de temporada» y acumulación de stock de productos debido a la crisis del consumo.

Por su parte, la multinacional argentina Arcor anunció la desvinculación de 42 empleados de su planta ubicada en la ciudad capital de San Luis «con fin de garantizar la continuidad de sus operaciones» ante la crisis del consumo que atraviesa el país, que llevó a que la fábrica funcione apenas en el 55% de su capacidad instalada.