Política

La inestabilidad cambiaria como bandera

La inestabilidad cambiaria como bandera

Luego de la “mini corrida” de la semana pasada, donde el dólar en Banco Nación cotizó por encima de los $ 43, volvieron a sonar todas las alarmas en el gobierno. Subieron las tasas de interés y Dujovne se reúne con emisarios del FMI, con la mira puesta en enfriar el mercado.

Por Fermín Mandiola

Desde el año 1977 en que se cotizó por primera vez una propiedad en dólares, la divisa estadounidense ha significado un escaparate del peso argentino, maltratado por diferentes políticas económicas. Desde la asunción de Cambiemos en diciembre de 2015 y la posterior salida del “cepo cambiario”, la cotización del dólar parecía mantenerse estable alrededor de los $ 15. El mercado financiero se movía y llovía la toma de deuda en bonos argentinos, pero “pasaron cosas”.

La algarabía de las elecciones legislativas en 2017 duró poco; la imposibilidad de seguir colocando deuda en el mercado financiero fue el primer gran sacudón para el gobierno, que generó la fuga de buena cantidad de divisas y la primera devaluación fuerte del período. En el medio se coló no uno, sino dos acuerdos con el Fondo Monetario Internacional, para llevar “previsibilidad” y “confianza” a los bonistas. Por aquel entonces, “Toto” Caputo, hombre de confianza del presidente Macri, se hacía cargo del Banco Central. Tres meses y casi USD 14 mil millones, con una devaluación de $ 20 a $ 30 en la
cotización del dólar, fue lo que duró en el cargo.

En ese tiempo, Caputo intentó sin mucho éxito desarmar las Lebac (letras del tesoro a corto plazo), que con la posterior asunción de Guido Sandleris como Presidente del BCRA se reemplazó por las Leliq (letras de liquidez de cortísimo plazo, aptas para bancos). Se desactivaron algunas granadas para activar otras tantas bombas, que todo el tiempo parecen estar próximas a explotar.

En este año electoral, que había empezado “tranquilo” con respecto a la cotización del dólar, desde la semana pasada volvió a sentir los primeros vaivenes, que nos hicieron acordar a los peores meses del año pasado. El dólar pegó un salto mayor a los $ 2 y se colocó en $ 43,50 según la cotización del Banco Nación. De manera urgente, Sandleris dio marcha atrás con la baja en las tasas de Leliq, que había tocado el 44 % en febrero último, luego del casi 75 % al que llegó en noviembre del año pasado. Hoy, la tasa de interés de las Leliq se colocó en el 61 %, pero el dólar sigue volátil, rondando los $ 42,40. En ese sentido, el Ministro de Economía Nicolás Dujovne se reunirá con representantes del FMI
para solicitarles poder utilizar los USD 10 mil millones del último tramo del préstamo, para vender en el mercado cambiario. Algo que luego de la renegociación del primer acuerdo, estaba prohibido.

Esta podría ser aliviador para el año electoral en curso, pero un grave problema para los vencimientos de deuda, tanto de entidades privadas como del propio FMI, que se vienen. Para 2020 y 2021 habrá un claro riesgo de default, o una renegociación de deuda. Por el momento, los planes del gobierno son cortoplacistas y tirando la pelota adelante, sin resolver cómo se reactivará la economía para no sólo cumplir con las deudas, sino para mejorar los índices de pobreza, indigencia y desempleo, que hoy son abrumadores.