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It (Eso)

It (Eso)

Por Manuel Hutchins. 

 El director argentino Andy Muschietti entendió no sólo lo que Stephen King quiso transmitir en su novela, sino también al género de terror completo.

El género de terror ha sido cooptado desde hace décadas por las franquicias: Scream, Saw, Destino Final, Halloween, Martes 13, Pesadilla en Elm Street, Los muertos vivos, La Llamada y un largo etcétera. Todas tienen la característica general de que la primera de ellas fue la que trajo una propuesta novedosa y con buena narrativa, que le daba aire fresco al género. Mientras tanto el resto de los directores repetían los yeites que El Exorcista había mostrado en 1977. El problema de estas primeras buenas películas es, justamente, la franquicia en sí misma: misma idea, otros personajes que se suman al que sobrevive en la anterior, vuelve a morir un personaje negro y  todo se desarrolla de una manera similar a la propuesta original, con el detalle de que a medida que aumentan los números de las entregas, aumenta el presupuesto para mostrar muertes más retorcidas y más litros de sangre.

“Madre (2013)”, fue el primer largometraje de Muschietti, basado en el corto de su autoría presentado en un certamen en 2008, donde Guillermo del Toro lo vio. Fue él quien, al gustarle tanto la obra de argentino, buscó la financiación para convertir ese cortometraje en la película que apostaba más al cine clásico de terror que al gore abundante. Así, con Jessica Chastain y Nicolaj Koster Waldau (Jamie Lannister en Game of Thrones) como protagonistas, se estrenó su ópera prima con muy buena recepción de la crítica. La pregunta es ¿Por qué no vimos hasta el 2017 nada nuevo de Muschietti tras la cámara? Se sabe que luego de eso, Universal lo contrató para trabajar en el proyecto de reboot de “La Momia”, que abandonó en 2014 por diferencias creativas con el guionista. Viendo lo que hicieron Tom Cruise y Russell Crowe en el film, le damos la derecha al argentino en desertar de semejante mamarracho. Finalmente New Line Cinema, que desde hace años manejaba la posibilidad de la adaptación de la novela de King, lo contrató luego de echar a Cary Fukunaga en 2015. Nuevos guionistas para la visión que Muschietti tenía sobre el libro de su escritor favorito, y a filmar.

La remake de la película para televisión que tenía a Tim Curry en el papel Pennywise, es el mejor estreno en lo que va del año en materia de cine de terror. Con algunas licencias personales del director para narrar la primera parte de la historia, el film es certero en el casting del Club de los Perdedores, en el ritmo para llevar la trama y sobre todo en la elección del actor que interpreta a  IT, el actor Bill Skarsgård.

Para empezar con la adaptación del libro, hay que decir que es un acierto por parte del director el hecho de haber cambiado la década, narrando los sucesos de los Perdedores de Derry en los años ochenta, en lugar de la década del 50 como en la novela original. La aparición de Stranger Things en Netflix el año pasado, inició el revival de los ochenta trayendo la cultura de esa época de la mano de sus iconos: walkie talkie, bicicletas cross, arcades y flippers, ropa y la música de sintetizadores de las bandas rock & pop. De hecho, ambas comparten actor. Podría decirse que el director quiso subirse a ese tren buscando enganchar a los nostálgicos de esa época, pero lo cierto es que más allá de todos los guiños que el film ofrece (póster de los Gremlins, cartelera del cine con Pesadilla en Elm Street, New Kids on the Block, etc), son parte de la adolescencia de Muschietti, que leyó a Stephen King en medio de toda esa cultura. No por nada en breve comienza con la producción de Robotech y se rumorea que luego seguirá con He Man (al fin alguien que reivindique la basura de 1989), ambas series referentes de esa década. Pero sigamos con Eso.

En 1987 el Payaso Pennywise, despierta de su letargo de 27 años bajo las alcantarillas de para comenzar su dieta preferentemente a base de niños. Georgie, el hermano menor de Bill Denbrough, es su primera víctima en la boca de tormenta la tarde de lluvia en que saca a flotar el barco de papel encerado hecho por Bill. Así comienza la cacería de It en el pueblo de Derry, Maine. Desapariciones de niños a lo largo de un año, un pueblo que parece ignorar el mal que acecha o simplemente lo acepta como parte de la vida que llevan, y un grupo de amigos que en el comienzo de las vacaciones de verano, se cruzan cada uno con Eso, que adopta la forma de sus peores miedos y logran lo que Georgie y el resto de las víctimas no pudieron: escapar. Tenemos el grupo habitual de cuatro amigos: el tartamudo pero valiente líder, el cuatrojos imitador de voces y a cargo de los chistes, el judío y el asmático sobreprotegido por la obesa madre. A ellos se suman el negro, el gordo y la chica que comienza su etapa de desarrollo y se lleva las miradas de los otros seis. Rasgo común del grupo: todos ellos fueron y son víctimas de bullying por parte de los matones adolescentes. Hasta aquí los tópicos y los cliché de Hollywood, que no tiene sentido reprochar.

Las apariciones de Pennywise merecen un párrafo aparte, no solo por el miedo que produce la mirada del payaso junto al maquillaje y la risa macabra, sino porque el actor Bill Skarsgård logra una interpretación que recuerda un poco al Joker de Heath Ledger y el Jack Torrance de Nicholson en El Resplandor. Bill no se queda atrás de las actuaciones que su familia ha realizado: su padre, Stellan (Ronin, Piratas del Caribe, Los Vengadores),y sus hermanos Alexander (Tarzan, True Blood) y Gustaf (el genial Floki de Vikingos). La lograda versión de Pennywise mete muchísimo más miedo con su voz y gestualidad en los momentos de los diálogos, que en las escenas preparadas para darnos el susto clásico. Y eso no es un detalle menor, ya que cuando una narración se sostiene sólo por los elementos sorpresa (en este caso las escenas que nos hacen saltar de la butaca), y los actores hacen agua en sus personajes, el resultado se nota.

Ese es otro detalle a mencionar como aciertos de Muschietti: la escena de miedo por la escena en sí, no aparece en este caso a menos que la narración lo amerite. No hay ni exceso de sangre, ni de sustos con música previa de suspenso. Todo está condimentado en su justa medida. Como deben estarlo las buenas películas de terror. Tenemos clichés y estereotipos? Si, claro. Pero no hacen al resultado final del film. Lo que sí hacen es que sea quizás la mejor adaptación de una novela de Stephen King. Por algo el escritor lo llamó y le agradeció lo que hizo con su novela. Habrá que esperar a  la segunda parte, pero vale la pena la espera.