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Desesperado pedido de justicia

Desesperado pedido de justicia

El viernes 2 de marzo la opinión publica se vio conmocionada al conocerse la noticia del derrumbe de una construcción en Santa Teresita, hecho que dejó un saldo de seis personas fallecidas y otras seis que resultaron heridas.

El edificio que había sido prometido como “una nueva postal de Santa Teresita y todo el Partido de la Costa”, un centro multicultural de moderno diseño frente al mar, se convirtió en una trampa mortal para los obreros que trabajaban en su construcción.

Parte de la losa del que iba a ser su techo, una estructura de unos cincuenta metros de largo por quince de ancho, cedió cuando estaba siendo rellenada de hormigón. En ese momento había una docena de hombres trabajando, seis de ellos salvaron su vida milagrosamente, pero otros seis fallecieron. Sus cuerpos fueron hallados bajo los escombros tras varias horas.

La obra había sido adjudicada por la municipalidad al Grupo Perfil, que tiene sede en Villa Ballester y se presenta como una “empresa constructora líder en Argentina”. En el Partido de la Costa ha tenido a cargo otros trabajos, como la casa para mujeres golpeadas, un parador, la construcción del polideportivo Villa Clelia y en la reparación de escuelas. El Grupo Perfil también hizo trabajos para la Municipalidad de Tigre.

La semana que viene va a cumplirse un mes del suceso y los familiares de las victimas siguen esperando respuestas.

Eduardo Gustavo Barreto era el nombre de una de las seis victimas fatales, “Cuando el jefe no está” (programa radial de CXCPERIODISMO) conversó con Sonia y Dante, dos de sus hermanos, quienes residen en la localidad de Berisso.

“Fuimos al Concejo Deliberante del Partido de la Costa a una sesión extraordinaria y no nos dejaron hablar, no nos dejaron preguntar”, narró Dante Barreto describiendo así la falta de respuestas de las autoridades del distrito del Partido de la Costa. Las cuales se encuentran sospechadas de incumplir en los controles correspondientes en este tipo de construcciones. “Esto paso porque hubo negligencias, no hubo controles”, complemento su hermana al respecto.

“A mi hermano le pagaban 60 pesos la hora, mi hermano es soldador, y se quedaba a la noche como sereno”, expresó Sonia manifestando una situación de flexibilización laboral. “El costo de una vida son 60 pesos”, agrego con indignación.

“La vida cuesta 60 pesos, para todos, para el Intendente Juan Pablo Jesus y para el arquitecto, que deben estar en su caso lo más campante, y una está acá sufriendo”, exclamó la hermano de Eduardo Barreto. A su vez denunció que el trabajo se realizaba en forma precarizada y en negro. Recién al otro día del accidente pusieron en blanco al resto del personal.

Por su parte Sonia agregó que ya existían denuncias de concejales opositores sobre supuestas situaciones poco claras en relación a las construcciones en el municipio:“Le mandaron (los ediles) una carta a la gobernadora el 17 de febrero denunciando un montón de irregularidades en las obras publicas de la costa y en esta también y nadie respondió a esto. Luego el 2 de marzo mi hermano muere por estas irregularidades”.

“Cinco meses antes de está tragedia al mismo arquitecto se le cae una losa en una zona también de la costa, en ese caso no hubo muertos”, informó también la familia de Eduardo Barreto como ejemplo de que el hecho era algo previsible y no se hizo nada para evitarlo.

“La Fiscalia no se comunicó para nada, nosotros le dejamos todos los números”, explicitó a la par Dante sobre la falta de contención por parte de quienes llevan adelante la causa judicial.

Otro dato significativo es que el hecho ocurrió un viernes y recién el lunes siguiente pudieron trasladar el cuerpo al cementerio local de Berisso, aumentando así el grado de angustia de la familia.

“Nosotros lo que pedimos también es que en el lugar no se construya nada, se haga una plaza. Porque ahí murieron seis personas por negligencia y por corrupción”, sentenció Sonia y agregó que “el municipio decía que iban a poner 13 millones de pesos para ese centro cultural y en el contrato figuran 68 millones”. Una situación que ahora debe ser investigada a fondo.

“Mi hermano tenía 39 años, le faltaba un montón de cosas por vivir. Es un asesinato, esto no puede quedar así”, concluyó la mujer.

La familia dejó su teléfono de contacto para cualquier posible ayuda que se le pueda ofrecer en el reclamo de justicia: (221) 15 316-5964. 

Escuche aquí la entrevista:

Fuente foto: gentileza Filo News. 


Escuche “Cuando el jefe no está” todos los días de lunes a viernes entre las 18 y las 20 horas, por Radio Única 87.9