La Región

Cooperativistas reclaman por sus derechos laborales y denuncian amenazas

Cooperativistas reclaman por sus derechos laborales y denuncian amenazas

Los empleados nucleados en las cooperativas que trabajan para el municipio comenzaron hoy una jornada de huelga en reclamo de un aumento de sueldo y mejoras en las condiciones laborales.

Por Leonel Sánchez Alpino.

“Se nos prometió una obra social y todavía no la tenemos. En el barrio de San Carlos se accidentó un chico ayer trabajando y aún no está la prótesis para ponerle, le pasó la rueda de un camión por arriba de la pierna y le quebró el fémur y está internado en el Hospital Gutierrez”, explicó una persona que trabaja en una de las cooperativas, cuya identidad será mantenida en reserva para preservar su situación laboral. “La municipalidad no se hace cargo y Dirección de Cooperativas tampoco”, amplia.

La adhesión a la medida es significativa, contó con el apoyo activo de: aproximadamente el 70% de los cooperativistas del Casco Urbano, la totalidad de quienes cumplen funciones en el cementerio y en espacios verdes, y la mayoría de las cooperativas de Los Hornos, Altos de San Lorenzo y Villa Elvira.

Denuncian amenazas 

“Los delegados amenazan a la gente”, denuncia la fuente citada más arriba. Les dicen que no les cubren las faltas, que los van a suspender, que le van a dar la baja, y la gente tiene miedo de perder lo único que tiene”.

Los empleados encargados del mantenimiento de parques y plazas no adhirieron porque fueron amenazados, lo mismo sucedió con quienes cumplen funciones en los barrios de Hernandez, Romero y Tolosa,

En Olmos, la secretaría del delegado les envió un audio por watshapp pidiendo que si van a hacer paro no firmen la planilla. Lo cual constituye una forma sutil de generar presión, dado que a diferencia de otros empleos, los trabajadores de las cooperativas afrontan una mayor vulnerabilidad en su estabilidad laboral.

La idea de los manifestantes era firmar la planilla y luego cesar en la actividad para poder exigir mejoras frente a una realidad de bajos salarios y condiciones de explotación, al no firmar el empleador puede generar una excusa para tomar represalias. En lugar de proponer una mesa de dialogo, el municipio profundiza el conflicto social y la marginalización.